jueves, 14 de febrero de 2013

Mundial Qatar 2022


Tras la confirmación de la FIFA de Catar como organizador del Mundial 2022 desde la UEFA, y la Asociación Europea de Clubes, expresaron su deseo de que dicha Copa del Mundo se juegue entre enero y febrero, a causa de las altas temperaturas del país de Oriente Medio.

No hay dudas, la Copa Mundial de 2022 se va a jugar en Catar. Así lo ratificó el presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), el suizo Joseph Blatter, “La FIFA quiere dejar claro que en su próximo Congreso, que se celebrará el mes de mayo en Mauricio, no se llevará a cabo votación alguna para elegir otro país organizador de la Copa Mundial de la FIFA 2022″.

Dichos realizados antes de que se conozcan los informes de la Comisión de Ética para descubrir si hubo sobornos o no para que Catar sea elegida como anfitriona del Mundial 2022.

Pero esa no es la única interrogante, ya que además debe sumarse la incertidumbre creciente en cuanto a cuando se llevará a cabo dicha cita deportiva.

Es que desde el Viejo Continente, la Asociación Europea de Clubes puso una condición para que se dispute en el invierno europeo: “que se avise con al menos dos años de antelación para cuadrar con tiempo los calendarios de competición y que la propia FIFA ayude reduciendo esa temporada las fechas para las selecciones”.

Recordemos que meses atrás, uno de los vicepresidentes de la FIFA, el jordano Ali bin Al Hussein, había expresado que dicha competencia debía llevarse a cabo entre diciembre y enero, ya que en junio las temperaturas alcanzaban los 50 grados.

Comentario que no había caído para nada bien en Europa, sin embargo parece que hubo un cambio en los pensamientos, y así la Unión Europea de Fútbol Asociación (UEFA) no vería con malos ojos que se juegue entre enero y febrero, lo cual será estudiado en el próximo Congreso de la FIFA, que se llevará a cabo en mayo próximo en Mauricio, África.

Fuente: www.quenonino.com.uy

viernes, 8 de febrero de 2013

Cosas buenas


Las señales están. Y son muy claras. El amistoso ante España, que dejó cosas buenas, porque algo funcionó bien, dejó en evidencia el plan de Óscar Tabárez para el futuro de la selección uruguaya.
No se precisaron unos buenos binoculares ni espías ubicados en llamativos escondites para entender las pistas que el maestro tiró adentro del estadio Khalifa.
Como lo había prometido, el día que convocó a conferencia de prensa para hablar de los "problemas futbolísticos" y asumir su "cuota parte" de responsabilidad, porque la Celeste había dejado escapar once puntos de los últimos disputados en las Eliminatorias, Tabárez empezó a llevar adelante una transformación en la constitución del equipo. Y, si bien va con cautela o "lento" -como le gustó decir en aquella convocatoria a los medios-, las medidas están ahí. Sobresalen.
No son "manotones de ahogado", pero son pasos firmes. Que van marcando el rumbo por el cual se va a transitar.

Para dejarlo bien en evidencia, hay que repasar lo que Uruguay llevó adelante en los últimos dos compromisos internacionales. El 14 de noviembre de 2012, en la victoria por 3-1 ante Polonia, Uruguay jugó con Fernando Muslera; Matías Aguirregaray, Diego Lugano, Diego Godín, Martín Cáceres; Álvaro González, Egidio Arévalo Ríos, Nicolás Lodeiro, Cristian Rodríguez; Edinson Cavani y Luis Suárez.
Casi tres meses después -6 de febrero de 2013-, en Doha y en la derrota frente a España por 3-1, Uruguay entró al estadio Khalifa con Muslera; Maximiliano Pereira, Lugano, Godín, Cáceres; "Tata" González, Diego Pérez, Lodeiro, "Cebolla" Rodríguez; Cavani y Suárez.
¿Las diferencias? Muy pocas, el "Mono" Pereira por el "Vasquito" Aguirregaray en el fondo y el "Ruso" Pérez en el medio en lugar del "Cacha" Arévalo. Conclusión: esa es la dirección. Un mediocampo con un solo jugador exclusivamente "fogonero", más hombres de mejor pie y de mayor movilidad para que los dos de arriba no queden colgados del pincel.
La lectura es simple, el maestro empezó a cerrar el montón de frentes abiertos que tenía la selección. Porque nadie puede desconocer que Uruguay había perdido consistencia defensiva y también la agresividad que lo convertía en un formidable equipo de respuesta.
Con bajo dominio de pelota, escasa resistencia en la mitad del terreno y enormes grietas en el fondo, Uruguay se hizo más vulnerable y por eso pasó de tener unas Eliminatorias cómodas a vivir otra vez pendiente del vaiven de los partidos de todos los equipos.
Ahora, con Lodeiro y el "Cebolla" para darle buen manejo, visión y agresividad a la ofensiva, la selección uruguaya recupera un punto esencial: más opciones para los definidores.
Además, aunque no es su fuerte, tanto Lodeiro como Cristian Rodríguez han demostrado que están dispuestos a entregar algo más que buen juego, por lo que la solidaridad colectiva no se resentirá por ellos.
El tema a resolver, a juzgar por lo que pasó en las Eliminatorias y en el cotejo frente a los españoles: es el del lío en el fondo. La Celeste fue perdiendo, cuota tras cuota, el ahorro que tenía en el saldo de goles y todo por culpa de los errores defensivos. A veces fallaron los del medio, pero mucho más lo hicieron los zagueros o el "Mono" Pereira y hasta Muslera (ante España).
Mayor concentración y mejores respuestas individuales parecen ser cuestiones ineludibles. No siempre se pueden salir de los pozos en los que se suele caer cuando aparece un golpe inesperado. Pero ese es un tema para el Complejo Celeste, donde se terminará de ajustar el plan. Ese que ya salió a luz por las pistas del maestro.
Uruguay llegó más que España en 45`
España dominó la pelota, vaya novedad, pero Uruguay tuvo un juego más profundo. La Celeste en los primeros 45 minutos fue más agresiva que la "Roja".
Generación y buenos movimientos arriba
Lodeiro apareció por la derecha y la izquierda metiendo buenos pases. Cáceres subió y jugó con el "Cebolla". Suárez arrastró marcas y habilitó a Cavani.
Malas decisiones y errores en el fondo
España fue protagonista con la pelota, pero quebró la resistencia uruguaya con una macana enorme de Muslera y después con una mala salida de Godín.
Falta más precisión en el volante central
El "Ruso" Pérez corrió un disparate, pero se equivocó bastante en los pases. Fue más bajo, en se rubro, el papel del "Cacha" Arévalo Ríos y el de Gargano.
SUÁREZ
Empezó bien. Combativo, agresivo y, sobre todo, creativo. Así estuvo en los primeros 45 minutos.
CAVANI
Estuvo torpe. Falló mucho en los pases porque se le vio peleado con la pelota. Igual sacó un buen tiro.
LODEIRO
Armó el equipo. Ayudó al "Ruso" y fue el gestor de las buenas jugadas. Leyó muy bien el juego.
CEBOLLA
Fue profundo. Su juego incisivo le dio más llegada al ataque celeste. Hizo un gol y casi anota otro.
CÁCERES
Gran labor. Se desdobló como nadie. Su velocidad le permitió irse arriba y cubrir varias zonas.

Fuente: www.ovaciondigital.com.uy

miércoles, 6 de febrero de 2013

Lo dice "Marca", no es poca cosa


Uruguay, campeona de América y cuarta del mundo, se inclinó ante España, campeona del mundo y de Europa. La Celeste no puede ni debe dramatizar la cosa. Además, como en un combate de boxeo de los de antes, de los de siempre, tendrá la oportunidad de tomarse la revancha el próximo 16 de junio. Será en Brasil, en la Copa Confederaciones.

Un desafío entre el campeón del mundo y de Europa y el campeón de América y cuarto de Sudáfrica 2010 no es un partido cualquiera. Pocas, muy pocas selecciones en el mundo, pueden presentar unos avales como los de la Celeste en ataque.

Lo de Cavani, Suárez, Forlán, por mucho que el rubio ex del Atlético ya ejerza poco menos que de maestro de ceremonias, son palabras mayores. Esta vez el tridente, hasta que saltó al césped el Cacha en la segunda parte, lo completó Nico Lodeiro, que lleva camino de convertirse en eterna promesa tras su paso escasamente lucido por el Ajax.

El centro del campo es la cruz de Uruguay. Gargano, Arévalo Ríos, el 'Ruso' Pérez, Álvaro González... Ausente por completo de creación, de imaginación, de toque y de calidad, es muy complicado que pueda alcanzar su objetivo.

El caso es que los hombres del Maestro Tabárez se dejaron la piel y poco más. Su trayectoria más que dubitativa en la fase de clasificación de la Conmebol no es por casualidad. Tiempo tienen para retomar el rumbo de las primeras posiciones, aunque deben mejorar mucho y la competencia es grande. Uruguay no puede no estar en Brasil 2014. La sombra alargada del Maracanazo exige su presencia sí o sí.

A Uruguay, en todo caso, hay que rendirle pleitesía, aunque sólo sea por su currículum. Bicampeona olímpica en 1924 y 1928, eso le sirvió para tener el honor de organizar el primer Campeonato del Mundo y ganarlo. Como debe ser.

Nada comparado a la conmoción universal que significó el archifamoso Maracanazo 20 años más tarde. Ganar a Brasil en su casa, ante 200.000 espectadores, es una hazaña irrepetible. Y si no al tiempo. A los brasileiros no les ha quedado otra que organizar un nuevo Mundial 64 años después para tratar de acabar de alguna manera con esos viejos fantasmas. Ya veremos si lo consigue.

Fuente : www.marca.com